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Cirugía
de los defectos de refracción con Láser.
Los defectos
de refracción son la miopía, la hipermetropía
y el astigmatismo aislado o bien asociado a uno de los anteriores.
La corrección
de dichos defectos puede realizarse con cristales en gafas, con
lentes de contacto o con cirugía.
Dada la enorme
dependencia e inconvenientes que las dos primeras opciones pueden
ocasionar, la cirugía representa un avance significativo
en la mejoría de la calidad de vida de los afectados.
Indicaciones.
Todas las personas miopes, hipermétropes y/o astigmatas mayores
de 21 años con dependencia del uso de corrección óptica
(gafas o lentillas) y con al menos un control de estabilización
del defecto.
Técnica
quirúrgica.
Tras la aplicación de un colirio anestésico se talla
una lámina corneal de 160 micras de espesor, la cual, una
vez levantada, permite que el láser Excimer actúe
en mayor o menor profundidad según la potencia del defecto
a corregir. Una vez finalizado, la lámina corneal es recolocada
en su sitio adhiriéndose por si sola sin necesidad de dar
puntos.
Postoperatorio.
El paciente se va a su domicilio por su propio pie minutos después
de la intervención, con los ojos destapados y ya sin gafas
aunque con una visión algo borrosa que mejora en los días
siguientes de la operación.
Cuidados
postoperatorios.
Es obligado no restregarse los ojos durante los primeros 2 días.
Deberán instilarse unos colirios antiinflamatorios y antibióticos
durante unos días después de la operación.
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